Estados Unidos, 10 de julio.- A unas pocas millas mar adentro desde Ocean City, Maryland, consiguieron lo que buscaban y un cetáceo comenzó a perseguir a la carnada mientras ellos no detenían su embarcación, circulando a unos seis o siete nudos de velocidad.

El punto finalmente fue para el tiburón, que desvalijó el sistema de anzuelos con total voracidad y además escapó con vida de la aventura. A los pescadores, al menos, les quedaron las notables imágenes en las que se puede apreciar el temible ataque del Mako.