El arzobispo de San Salvador Oscar Romero, asesinado en 1980 por escuadrones de la muerte mientras daba misa, será beato 21 años después de comenzar su proceso de beatificación. El papa Francisco aprobó ayer el decreto que reconoce el ‘martirio‘ de Romero en ‘odium fidei‘, es decir, que fue asesinado por ‘odio a la fe‘, por lo que podrá ser beatificado sin la necesidad de un milagro.