En un país sacudido por milicias enfrentadas, los libios oficialistas celebraron en las calles de Bengazi y Trípoli el primer aniversario de la rebelión que, con respaldo de la OTAN, Qatar y otros emiratos del Golfo Pérsico, derrocó y asesinó a Muammar Kadafi. Los manifestantes hicieron particular foco en la conmemoración de los revolucionarios caídos en el conflicto.
