Buenos Aires, 30 de marzo.- Muchos perros demuestran más amor que algunos seres humanos y es fue el caso de varios canes callejeros que se presentaron en el funeral de Margarita. El funeral fue en Mérida, México, donde se pudieron ver a varios perros callejeros que alimentaba cada mañana.



"Cada vez que veía a un perro en la calle significaba regresar a casa para darle de comer", recordó su hija.

Cuando el féretro llegó a la capilla, el cuñado de Patricia preguntó si los perros eran de ahí, pero le respondieron que nunca los habían visto. Cuando llegaron a la funeraria, los canes se sentaron en la sala y se quedaron ahí hasta la mañana siguiente, cuando se fueron todos.



"Veinte minutos antes de que la lleváramos a cremar, se fueron como llegaron, como una fiesta. En medio del dolor, ellos brincaban de alegría, fue algo maravilloso", explicó la mujer.