América Latina y el Caribe registraron el aumento de temperaturas más alto en los últimos 30 años a nivel mundial, con un incremento promedio de 0,2°C por década, y la sequía del año pasado, en la cuenca del Paraná-La Plata, fue la peor desde 1944, según un nuevo informe publicado hoy por la Organización Meteorológica Mundial (OMM).
En la Convención Internacional sobre Medio Ambiente y Desarrollo, organizada en La Habana, Cuba, la OMM, que tendrá a la argentina Celeste Saulo como secretaria general desde el próximo año, alertó que los impactos climáticos y meteorológicos extremos "se están agudizando" en América Latina y el Caribe, a medida que se acelera el aumento de temperaturas.
El informe indicó que las temperaturas en los últimos 30 años se han calentado un promedio de 0,2° C por década en la región, la tasa más alta registrada a nivel mundial.
En ese sentido, la OMM explicó que el calor extremo combinado con suelos secos alimentaron períodos de incendios forestales récord en el verano de 2022, lo que provocó que las emisiones de dióxido de carbono alcanzaran los niveles más altos en 20 años.
Las temperaturas altas, la baja humedad del aire y la severa sequía provocaron períodos de incendios forestales sin precedentes en muchos países de América del Sur.
En enero y febrero, Argentina y Paraguay registraron un aumento de más del 250% en el número de puntos críticos detectados en comparación con el promedio de 2001-2021.
"Los ciclones tropicales, las fuertes precipitaciones y los eventos de inundaciones, y las severas sequías de varios años provocaron la pérdida de vidas y miles de millones en daños económicos a lo largo de 2022. El aumento del nivel del mar y el calentamiento de los océanos plantean riesgos cada vez mayores para los medios de vida, los ecosistemas y las economías costeras", dijo en un comunicado el secretario general de la OMM, Petteri Taalas.
"Muchos de los eventos extremos fueron influenciados por La Niña de larga duración, pero también tenían el sello distintivo del cambio climático inducido por el hombre. El recién llegado El Niño subirá el calor y traerá consigo un clima más extremo", agregó.
Taalas aclaró que los sistemas de Alertas Tempranas "serán vitales para proteger vidas y medios de subsistencia" de los países pero solo el 60% de la población de la región está cubierta por estas tecnologías.
La OMM precisó que la sequía en la cuenca del Paraná-La Plata fue la peor desde 1944, y que esto produjo la caída de la producción hidroeléctrica, por lo que los países se vieron obligados a reemplazar esa fuente energética por combustibles fósiles, que comprometen sus esfuerzos para la transición energética.
Ante esta situación, el organismo llamó a aprovechar el potencial de los recursos solares y eólicos de la región, que representaron solo el 16 % de la generación renovable total en 2020.
El informe señaló que hubo una pérdida "casi total" de la capa de nieve en el verano de 2022 en los glaciares andinos centrales, amenazando los ecosistemas y la futura seguridad hídrica de millones de personas.
Por último, desde la OMM recordaron que América Latina y el Caribe juegan "un papel vital" en la producción de alimentos y servicios ecosistémicos para todo el planeta.
"Las áreas de máxima prioridad para la adaptación y mitigación del cambio climático en la región son la agricultura y la seguridad alimentaria, y la energía", concluyó Taalas.

