San Juan, 3 de mayo.- Gobiernos de diferentes partes del mundo advirtieron sobre posibles atentados de Al Qaeda tras la muerte de Osama Bin Laden y reforzaron su seguridad.

Horas después de que el presidente de Estados Unidos anunciara el asesinato de Bin Laden, Hillary Clinton advirtió que "la lucha continúa", y ordenó reforzar la vigilancia en sus embajadas y poner en alerta a los estadounidenses.

"Exhortamos a los nacionales de EE.UU. que estén en zonas donde los acontecimientos podrían causar violencia antiamericana a que restrinjan sus viajes fuera de sus casas y hoteles y que eviten las manifestaciones y congregaciones de masas", dijo el alerta emitido por el Departamento de Estado.

En Nueva York, la seguridad fue redoblada en el subte, informaron las autoridades, mientras que la policía de Washington desplegó diez patrulleros en la circulada Avenida Constitución, con las sirenas encendidas y las puertas abiertas y oficiales armados con fusiles que observaban cada auto que pasaba.

En el Reino Unido, el primer ministro, David Cameron, dijo que la muerte de Bin Laden reconfortará a familiares de víctimas de "las peores atrocidades terroristas” pero su canciller, William Hague, advirtió que Al Qaeda sigue viva y puso en alerta a todas las embajadas británicas.

Francia e Italia también intensificaron las medidas de vigilancia, luego de que el presidente Nicolás Sarkozy elogiara "la tenacidad de Estados Unidos" en su búsqueda de Bin Laden y de que el primer ministro Silvio Berlusconi calificara la muerte de "gran resultado en la lucha contra el mal".

"La amenaza del terror no ha desaparecido, así que debemos permanecer vigilantes", dijo el canciller francés, Alain Juppé, mientras que su colega italiano, Franco Frattini, dijo que los servicios de inteligencia de Italia mantienen "una elevada vigilancia" en el país y "en las embajadas" en el exterior.

En España, donde en 2004 murieron 191 personas en atentados contra trenes de Madrid de un grupo vinculado a Al Qaeda, el vicepresidente Alfredo Pérez Rubalcaba, dijo que el extremismo sufrió un "golpe duro" pero que "no se pueden descartar represalias" y que "hay que mantener la guardia alta".

En tanto que Israel elevó la alerta en todos los pasos fronterizos y aeropuertos como medida de precaución tras la muerte de Bin Laden, mientras que el Consejo de Seguridad Nacional estudia si difundir una alerta especial a la ciudadanía.

Desde su sede central en Lyon, Francia, Interpol pidió a sus Estados miembros decretar "una vigilancia extra" ante un "riesgo terrorista incrementado por parte de terroristas de Al Qaeda o inspirados por Al Qaeda como resultado de la muerte de Bin Laden".

El director de la CIA, Leon Panneta, aseguró que Estados Unidos debe permanecer alerta ya que Al Qaeda intentará vengar la muerte de su líder: "Aunque Bin Laden está muerto, Al Qaeda no lo está", sentenció.

El FBI, por su parte, no tardó en actualizar su lista de diez extremistas islámicos más buscados del mundo, y colocó el cartel de "fallecido" a Bin Laden, que había sido el número uno de este ranking durante casi diez años.