El papa Francisco aseguró ayer que pagar sueldos en negro es un “pecado gravísimo” y que los cristianos que lo hacen pero luego dan donativos a la Iglesia están utilizando “a Dios para encubrir la injusticia”, al encabezar una misa en la capilla de la Casa de Santa Marta en el Vaticano.

“No haga donativos a la Iglesia para soportar las injusticias que comete con sus empleados. Éste es un pecado gravísimo: es utilizar a Dios para encubrir la injusticia”, afirmó en declaraciones que reprodujo la agencia EFE.

Por otro lado, monseñor Luis Héctor Villalba, flamante cardenal creado por Francisco, llegó ayer a Tucumán tras ser nombrado en el Vaticano y anunció que el pontífice podría venir al país en 2016, cuando se celebre el bicentenario de la Independencia.

Villalba fue recibido por jóvenes que celebraron su nombramiento y se mostró “muy contento de volver a Tucumán”, lugar elegido para su residencia. “Les traigo un saludo grande del santo padre”, sostuvo en diálogo con la prensa local en el aeropuerto Benjamín Matienzo.

Para muchos especialistas y religiosos, la llegada de Francisco es un “viento” de cambios. Recientemente, el Santo Padre habría hecho referencia al debate sobre el celibato en los curas. Según la agencia católica Sir, obispos italianos y la agencia ANSA, al ser consultado sobre los curas casados, Francisco habría contestado: “El problema está presente en mi agenda”. Las expresiones se habrían dado en el marco de un encuentro a puertas cerradas con el clero romano en ocasión del inicio de la Cuaresma. En la reunión, en el Aula Pablo VI, Francisco reveló que el pasado 10 de febrero celebró misa en la capilla de Santa Marta y allí trató el tema. Es que la celebración contó con la presencia sacerdotes que celebraron su 50° aniversario de sacerdocio, junto a cinco sacerdotes que dejaron el ministerio porque se casaron.