Sobre las 21.45 hora local (17.45 en Argentina), gritos de “Libertad, libertad” y “Viva Italia” resonaron en la sede de la presidencia de la República, cuando se confirmó la salida del poder de Berlusconi. Mientras que una orquesta, cerca del palacio entonó canciones festejando.
Ante el ambiente de júbilo que se respiraba en el Palacio Grazioli, la residencia romana de Berlusconi, las muestras de alegría se mezclaron también con insultos contra Berlusconi, al que tildaron de “ladrón” y “payaso”. Además de los cánticos, las calles de la capital italiana se llenaron de gente que aplaudía y vitoreaba la decisión de “Il Cavalieri” e incluso se vio a grupos de personas formando un “trenecito” y bailando la conga para celebrar la noticia.

