El emperador japonés, Akihito, que ayer celebró los 20 años de su ascensión al Trono, se confesó preocupado por la falta de paz en el mundo y el riesgo de que la historia de guerras del siglo XX "se olvide gradualmente". "Es esencial que aprendamos de los hechos históricos del pasado y nos preparemos para el futuro", dijo.