Afganistán, 18 de abril.- Un atentado suicida en la ciudad afgana de Jalalabad, en el Este del país, mató a al menos 34 personas e hirió a más de un centenar, en las puertas de un banco en el que funcionarios gubernamentales cobraban sus salarios.
La policía investiga si hubo una segunda explosión después de que la gente acudiera corriendo al lugar para ayudar a quienes lo necesitaban. "Fue un atentado suicida", dijeron las autoridades del país, añadiendo que la policía aún tenía que determinar si el atacante llevaba encima los explosivos o los colocó en un coche.
Más tarde, el grupo jihadista Estado Islámico (EI) se adjudicó el atentado. Este sería el primer ataque de este tipo que comete la organización en Afganistán.
"¿Quién ha asumido el mortífero atentado? Los talibanes no lo han hecho. El Daish -acrónimo en árabe del EI- lo ha asumido", aseguró el presidente afgano, Ashraf Gani. Y sostuvo que el atentado, sumado a otras acciones reivindicadas por el EI en Afganistán durante los últimos meses son "signos de un nuevo tipo de guerra" en el país y una "grave amenaza". A la vez declaró que "la lucha contra esta guerra es nuestra obligación colectiva".
