Los representantes de los 47 países reunidos ayer en la Cumbre de Seguridad Nuclear se comprometieron a proteger "todo el material nuclear vulnerable en cuatro años", según la propuesta del comunicado final. Mientras que el presidente de EEUU, Barack Obama abrió las sesiones con una advertencia sobre el creciente riesgo de un ataque atómico por parte de un grupo extremista, un escenario que calificó de "ironía cruel" tras el fin de la Guerra Fría.

Reunidos en el Centro de Convenciones de Washington presidentes, primeros ministros y altos representantes de los Estados reconocieron la necesidad de cooperación y accedieron a compartir información a través de mecanismos bilaterales y multilaterales en áreas como la detección nuclear y el desarrollo de nuevas tecnologías. En ese marco mencionaron la necesaria coordinación entre los países para prevenir y actuar ante los incidentes de tráfico ilícito de material peligroso.

Los asistentes a la cumbre subrayaron que "el terrorismo nuclear es una de las mayores amenazas para la seguridad internacional" y aseguraron que la forma más efectiva de prevenir que grupos terroristas, criminales y otros actores ilícitos adquieran material radioactivo es la implementación de "fuertes medidas de seguridad".

Precisamente Barck Obama durante su discurso inaugural de la cumbre dijo que "el riesgo de un ataque nuclear aumentó" en referencia a Al Qaeda y otros grupos extremistas.

Sentado junto a la presidenta argentina Cristina Fernández de Kirchner, el anfitrión llamó a los líderes mundiales presentes a adoptar decisiones concretas para salvaguardar los materiales nucleares almacenados en distintas partes del mundo, nuevos o usados, para evitar que caigan en las manos equivocadas. "Dos décadas después del final de la Guerra Fría, enfrentamos una cruel ironía de la historia: el riesgo de un enfrentamiento nuclear entre naciones disminuyó, pero aumentó el riesgo de un ataque nuclear" por parte de extremistas, dijo Obama. "Las redes terroristas como Al Qaeda han intentado adquirir el material para un arma nuclear y si alguna vez tuvieran éxito, seguramente la usarían", prosiguió el mandatario.

La Cumbre de Seguridad Nuclear concluyó ayer en Washington con compromisos concretos de varios países para reducir o eliminar su uranio y plutonio de alto grado y la declaración genérica de luchar contra el terrorismo nuclear.

El encuentro congregó durante los dos últimos días a representantes de 47 países, entre ellos potencias nucleares declaradas como el propio EEUU., Rusia, Francia, Reino Unido, China, India y Pakistán y algunas no declaradas como Israel.

Los dos grandes ausentes fueron Corea del Norte, que rompió con la promesa realizada en el 2005 de abandonar sus programas nucleares, e Irán, que puso en marcha un programa de enriquecimiento de uranio en el que EEUU. ve un plan para desarrollar armas atómicas.

Los 47 países reafirmaron que el asegurar los materiales nucleares es responsabilidad "fundamental" de los Estados y mencionan en particular que el uranio altamente enriquecido y el plutonio refinado requieren medidas especiales de protección.