Al menos 57 personas murieron y otras 70 resultaron heridas cuando la policía iraquí asaltó una iglesia de Bagdad en la que un grupo armado islámico había tomado a decenas de rehenes en una misa.

El balance ofrecido sólo incluye las víctimas civiles y de las fuerzas de seguridad, no a los milicianos muertos en el asalto.