Finalizada la cumbre de la OTAN ayer en Francia, el presidente de EEUU, Barack Obama, se retiró conforme por haber obtenido el apoyo que pretendía para su plan para Afganistán: los aliados se comprometieron a enviar 5 mil efectivos y 100 millones de dólares más para lograr la paz y la seguridad en el país asiático.

"Esta no era una conferencia de donantes, y sin embargo recibimos el tipo de compromiso que históricamente no se recibe en conferencias como ésta", señaló Obama, que insistió en una rueda de prensa tras la clausura de la cumbre que el número de soldados y personal de adiestramiento comprometido es "significante". Según declaró el mandatario, "durante demasiado tiempo nuestros esfuerzos en Afganistán carecieron de los recursos necesarios para lograr nuestras metas" en El plan Obama recibió 600 soldados de Alemania, la misma cantidad de España y 900 del Reino Unido, en tanto que Francia e Italia también comprometieron una cifra no precisada de uniformados. Todo esto llevaría el número a 5 mil nuevos agentes de seguridad en Afganistán.

Por su parte, EEUU, enviará cerca de 21 mil soldados más a los 36 mil ya apostados.

No obstante, 3 mil soldados tendrán una misión de corta duración, que será reforzar la seguridad de cara a las elecciones afganas del 20 de agosto, y para una eventual segunda vuelta electoral.

El resto, se dedicará al adiestramiento de las fuerzas de seguridad de Afganistán para que puedan hacerse cargo de la seguridad de su propio país, y para esta tarea, los aliados crearán un nuevo fondo de 100 millones de dólares, de los que 57 procederán de Alemania.

La estrategia de EEUU para Afganistán y Pakistán está, centrada en la destrucción de Al Qaeda, que Obama había anunciado la semana pasada en Washington y que ayer presentó en la OTAN.

En tanto, los aliados dieron su visto bueno con entusiasmo a esa estrategia. El presidente francés, Nicolas Sarkozy, afirmó que "coincide con lo que los europeos pedíamos: un refuerzo de la presencia civil y un hincapié en la formación de las fuerzas afganas, entre otras cosas".

Tanto Sarkozy como la coanfitriona de la reunión, la canciller alemana Angela Merkel, tuvieron palabras de elogio para Obama y el "liderazgo" demostrado en la cumbre.

Por otra parte, el presidente estadounidense también jugó un papel decisivo como mediador para que el presidente turco, Abdullah Gül, retirara su veto contra el primer ministro danés, Anders Fogh Rasmussen, y que así éste pudiera convertirse en el nuevo secretario general de la OTAN, un cargo al que se accede por unanimidad de los miembros.

La disputa sobre Rasmussen hizo que se prolongaran los trabajos de los aliados, que en su encuentro abordaron también, entre otros asuntos, las relaciones con Rusia y la adopción de un nuevo concepto estratégico para adaptarse a los desafíos del siglo XX.