Pese a la creciente presión internacional que pesa sobre ellos, los piratas retenían anoche a más de 300 tripulantes de veinte barcos de distinta nacionalidad en las costas de Somalia, lo que constituye una cifra récord en los últimos años.

Distintas fuentes informaron que tres barcos fueron capturados en el golfo de Adén, en las últimas horas: dos pesqueros egipcios con 25 tripulantes, y un carguero griego con 22 personas que se sumaron a las embarcaciones que ya tenían bajo su poder.

Inclusive, una embarcación liberiana logró escapar de las balas y granadas de los piratas y se alejó de la zona.

El 31 de marzo pasado, según la Agencia Marítima Internacional (IMB), los piratas tenían bajo su control nueve barcos y 153 tripulantes, mientras que ahora, se apoderaron de veinte barcos y de alrededor de 340 tripulantes.

Fuerzas navales extranjeras están patrullando los mares de Somalia. Pero los piratas siguen evadiendo la captura, provocando un alza de los costos de seguros y desafiando a los ejércitos más poderosos del mundo.

Hasta ahora, las medidas de seguridad no consiguieron reducir la piratería, que demuestran en cada asalto su poderío y su capacidad de ataque y aumentan el presupuesto disponible para nuevos y más ambiciosos secuestros gracias a los cobros de los rescates.

Todo esto pese a la presencia en la región de navíos de guerra internacionales dispuestos para evitar este accionar.

El Gobierno de Somalia, reclamó el uso de la fuerza contra ellos, pero puntualizaron que es una solución a corto plazo y que hay que atender las raíces del problema: el caos político y la miseria.

Asimismo, Andrew Mwangura, director del Programa de Asistencia Marítima (PAM), alertó que el uso de la fuerza no haría sino aumentar el número de secuestros y radicalizar los métodos e los piratas, sin solucionar el problema.

Mwangura, precisó además que las causas subyacentes de la piratería son la inestabilidad política de Somalia, que carece de gobierno efectivo desde 1991, lo que favorece prácticas irregulares, como la pesca ilegal y el vertido de tóxicos en sus aguas, actividades también ligadas a negocios de los piratas.

También, Mwangura denunció que los piratas actúan con telefonía satelital y GPS y embolsan enormes rescates, pero advirtió que no existirían sin la logística que les proveen los "poderosos hombres de negocios que están detrás". "Los verdaderos piratas están en Nairobi, Dubai o en Londres", dijo en referencia a empresarios que hacen negocios con ellos y que les suministran equipos de navegación y comunicaciones y armas.

El Golfo de Adén, que conecta el Canal de Suez y el mar Rojo con el océano Indico, es uno de los corredores marítimos más navegados y más importantes del mundo, transitado por unos 20 mil barcos por año. Actualmente es el centro del combate global contra la piratería.