La candidata a la presidencia de Perú Keiko Fujimori, hija del ex presidente Alberto Fujimori, juró ayer que no indultará a su padre, quien cumple una condena de 25 años de prisión por abusos a los derechos humanos y corrupción.

Fujimori, una legisladora de 35 años que enfrentará el próximo 5 de junio al nacionalista Ollanta Humala en el balotaje presidencial, afirmó además que de ganar el cargo de jefa de Estado "nunca" se volverán a cometer los errores del gobierno de su padre, quien ejerció entre el año 1990 y el 2000.

En la primera ronda, realizada el pasado 10 de abril, Humala alcanzó el 31,7%, frente al 23,5% de Keiko, en el escrutinio oficial de 99,2% de actas contabilizadas.

Fujimori hizo estas declaraciones en momentos en que algunos medios locales difundieron varias versiones respecto a un eventual indulto del ex mandatario, preso en un cuartel de la policía en Lima, en caso de que ella gane la presidencia de Perú.

"Yo juro por Dios que no indultaré a mi padre, Alberto Fujimori", dijo Keiko Fujimori, al responder las inquietudes de los periodistas sobre un tema que escuchaba en todos los medios peruanos.

La legisladora afirmó asimismo que "condena" los errores cometidos durante el gobierno de su padre, así como todos los actos de corrupción y las violaciones a los derechos humanos.

Pero a la vez alabó los logros obtenidos por el ex mandatario peruano, como la estabilidad económica y la pacificación del país tras sufrir la violencia guerrillera de Sendero Luminoso.

"Creo que debemos mirar el pasado con objetividad pero sin rencores. Yo de llegar a la presidencia de Perú trabajaré sin odios, convocando a todos, mirando hacia el futuro, y aquellos errores que se cometieron, que nunca más vuelvan a ocurrir", agregó la candidata a la presidencia.

En la segunda ronda electoral, la legisladora tiene que lidiar con un legado familiar que despierta tanto amor como odio, ya que muchos no pueden olvidar que su padre huyó a Japón, desde donde renunció vía fax cuando estaba acorralado por el peor escándalo de corrupción de la historia peruana. El ex mandatario Fujimori fue destituido a fines del 2000 y tras vivir varios años en Japón y luego en Chile, fue extraditado a Perú en el 2007 y condenado por varios delitos.