Suecia, 27 de marzo.- La familia sueca Bengtsson-Korsås vivió momentos de terror en su casa cuando supo por qué su gato Enok no paraba de correr en círculos: una rata de 38 centímetros daba vueltas por la casa y el felino no podía con ella.
Los ruidos en la cocina y el comportamiento del gatito hicieron que el padre de familia se pusiera a buscar y hallara una “rata monstruo”.
Para acabar con ella, tuvieron que llamar a un grupo de expertos que usó trampas industriales tamaño XL.
