Inglaterra, 8 de febrero.- Janey, de 43 años, gastó buena parte de sus ahorros para comprar al cerdito Meeka, después de que el criador que se lo vendió le dijera que no crecería demasiado.

Pero tres años más tarde, la bestia descomunal pesa lo mismo que un delantero de rugby y su mantenimiento es bastante costoso, ya que consume al menos diez bolsas de manzanas y zanahorias a la semana.

"Cuando mis amigos me visitaban se asombraban por el tamaño y me preguntaban si estaba segura que era un micro cerdo. En ese tiempo, todavía creía que lo era", dijo la mujer en cuestión.

De todas maneras, y si bien el criador se niega a responder sus llamados, Janey asegura que no cambiaría a su mascota por nada del mundo.