Buenos Aires, 8 de julio.- Un joven ruso saltó de una estructura de hierro desde 120 metros de altura, en una peligrosa práctica que consiste en abrir el paracaídas durante la caída. Pero se abrió tarde y sufrió un duro impacto contra la nieve.
Aunque salvó su vida de milagro, tuvo fracturas en sus piernas, pelvis y varias vértebras.
El salto fue registrado en video por el único testigo, un amigo que después subio la filmación al popular sitio YouTube.
