María Elena Bergoglio se mostró convencida ayer de que su hermano “sigue siendo él” y, después de ver la misa de inicio de su papado, respiró aliviada porque “gracias a Dios, Francisco sigue siendo Jorge”.

“Sigue siendo él, no lo van a estructurar y eso que estuvo muy tranquilo”, dijo María Elena, que siguió la ceremonia que marcó el inicio del Papado de su hermano por televisión, desde su domicilio de la localidad bonaerense de Ituzaingó, acompañada por su familia.

“Por un lado me reía porque decía, pobres los de seguridad, los va a volver locos, pero es su opción”, agregó, aunque reconoció que no termina de creerse aún el nombramiento de su hermano: “Yo lo miraba y decía, no puede ser, es increíble”.

“Gracias a Dios, Francisco sigue siendo Jorge”, añadió María Elena, confiada en que “puede ser el Papa del gran cambio”, aunque “el Papa, la Iglesia no puede dar muchos cambios. La Iglesia somos todos y si nosotros no aceptamos cambiar nosotros, esos cambios no van a ser posibles, así que, sintámonos iglesia, empecemos nosotros a cambiar de a poco, no es fácil”, añadió en declaraciones a los medios.