La concesión del perdón del Papa a quienes se arrepientan por el aborto fue ampliamente apoyado en el mundo y por ende tuvo eco en Argentina y en San Juan. Aquí la máxima autoridad de la Iglesia, Monseñor Alfonso Delgado, reflexionó que las personas que abortan “no están fuera de la Iglesia, sino de los beneficios, de la gracia de Dios”.
“El Papa quiere que la misericordia de Dios llegue a todo el mundo, entonces autoriza a todo aquel que se arrepiente a recibir el perdón. En San Juan, desde hace años, prácticamente todos los sacerdotes pueden ser instrumentos de Dios para este perdón. Me alegra que haga extensivo a toda la Iglesia algo que en la provincia ya veníamos haciendo”, agregó.
En una entrevista con Radio Sarmiento, Delgado también destacó que muchas veces “la mujer es una víctima de presiones, de situaciones familiares y, de igual modo, todas aquellas personas que participan del aborto”. “Pensemos también en médicos, enfermeros, clínicas, obstetras”, concluyó.
Para el cura villero José María Di Paola esta decisión del Papa “acerca la Iglesia a la gente, como siempre predicó el santo padre”. “Este es el camino que siempre predicó Francisco, pero que está tomando en cuenta este año de la Misericordia una necesidad de la gente que se acerca y se anima a buscar el perdón.
Eso hace posible una reconciliación real, porque la persona puede ir directamente a la capilla o parroquia de su barrio y vuelve a su casa con tranquilidad y paz”, explicó el padre “Pepe” Di Paola, de la parroquia San Juan Bosco de villa La Carcova, partido bonaerense de San Martín.
El cura villero celebró la medida tomada por Francisco y destacó que gracias a ella “la gente podrá tener la certeza de encontrar lo que anhela su corazón sin hacer trámites burocráticos”.
“No nos sorprende para nada esta decisión, sólo se trata de poner en el trabajo de la iglesia del mundo lo que ya se practicaba aquí. Francisco es intérprete de la gente, que necesita una Iglesia próxima y no lejana”, afirmó.
Por su parte, el padre Javier Klajner, párroco de Madre de Dios, del barrio porteño de Villa Lugano, recordó que “en la Argentina siempre pudimos otorgar el perdón a quienes abortaron y se arrepintieron”.
“Desde hace muchos años nuestro obispo, que en ese momento era Jorge Bergoglio, nos dio la licencia para hacerlo”, enfatizó.
