Turquía, 2 de septiembre.- Increíble pero real. Por su imagen juvenil cualquiera podría decir que tiene entre 50 y 60 años. Sin embargo, Kazim Gürbüz engaña a todos. El hombre, que es de Turquía y se desempeña como instructor de yoga, ya contó 95 abriles.
Según Infobae, en una entrevista con el diario Hürriyet, Kazim fue consultado sobre los secretos de su juventud y explicó que en realidad todo pasa por la mente, el ejercicio y la alimentación.
Él mantiene la flexibilidad de su cuerpo y cultiva su paz interior con la práctica del yoga. Además, come una serie de súper alimentos entre los que incluye miel de castañas, té de hierbas, sopas y aceitunas. “Lo menos benéfico es la carne, hace daño y sus proteínas pueden encontrarse en varias plantas", garantiza.
Asegura que tiene una vida sexual muy activa que le permite experimentar entre 3 y 5 orgasmos diarios, y está convencido de que todo el mundo puede vivir hasta los 130 años: "Con un buen cuidado del cuerpo, la vida comienza a los 65".
A la vez, recomienda aprovechar la luz del Sol y respirar el oxígeno fresco que ofrece la naturaleza. A ese tiempo de relax le suma horas de natación y caminatas o sesiones de esquí.
Pero su historia no termina ahí. A los 41 años se rompió la columna y quedó paralizado de la cintura para abajo; los médicos le dijeron que nunca volvería a caminar, pero no se resignó. Comenzó a buscar métodos alternativos y a experimentar con su cuerpo, hasta que se levantó.
"En ese momento nací de nuevo, pero no fue un milagro: si se lo enfoca de forma correcta, el poder cerebral puede regenerar los músculos y el sistema nervioso", asegura a 54 años del hecho.
La historia asombra al mundo y comenzó a viralizarse. "Podemos vivir 130 años. Yo tengo esa intención y todo el mundo tiene el poder", repite a quien quiera escucharlo.
