Buenos Aires, 13 de julio.- Se supone que ellos son los más temidos y fuertes del reino animal pero parece que toda su potencia se desvanece cuando tienen un poco de frío.



Los orangutanes “Pongo pygmaeus abelii” del Zoológico de Río de Janeiro en Brasil no soportaron las temperaturas de Julio y los veterinarios los proveen de mantas y sopas calientes.



Es que ellos están habituados a grados más tropicales y así cubren sus caras y cuerpos con las frazadas.



De acuerdo a la agencia AFP, les dan sopas de arvejas o verduras y los monitos ya se conviertieron en la principal atracción del zoológico.