Un documental producido por la BBC y TVN reveló que uno de los 33 mineros atrapados durante 69 días a 700 metros bajo tierra el año pasado en la región chilena de Atacama pensó junto a sus compañeros en comer a ‘quién caía primero‘ durante el encierro, en momentos en que la inanición ya les impedía desplazarse con normalidad.

La revelación la hizo Samuel Avalos, entrevistado durante el documental, que se transmitió el domingo por la noche, a tres días del primer aniversario del rescate, según consignó ayer por la mañana la edición digital del diario El Mercurio de Chile.
El documental se centró en los primeros 17 días de encierro al fondo del socavón. El programa era muy esperado en Chile porque los mineros hicieron un pacto de no revelar qué había sucedido en ese tiempo.

Según el relato de los mineros al principio comieron a diario, pero al percatarse que el rescate demoraría, racionaron al máximo el alimento y hacia el final de esos 17 días sólo comían una pequeña cucharada de pescado. Todos habían bajado muchos kilos, ya presentaban problemas dentales y de hongos en la piel, pues el ambiente en el que estaban tenía un 90 por ciento de humedad y un promedio de 40 grados de calor.

La inanición les impedía desplazarse con normalidad en el refugio y en los pocos túneles despejados. El grupo no estaba deshidratado porque tenían el agua sucia con que se enfriaban las máquinas. Avalos dijo que pensaban que la situación era más complicada para los más ancianos, varios de ellos enfermos. ‘Esto era una suerte de quién caía primero, en eso estábamos, el que caía primero… (Avalos hace una pausa)… los demás íbamos a llegar ahí, igual que los animalitos‘, afirmó. La versión de que los mineros habían pensado en comerse a algún compañero había circulado antes, pero siempre fue negada por varios, incluso algunos de ellos trataron de salir del tema con una broma.

La versión, recordó la odisea de hace varias décadas de un grupo de rugby uruguayo y sus familias, cuyo avión se accidentó en la cordillera de los Andes. Para sobrevivir tuvieron que comer carne de algunos muertos.