El Festival de Títeres Priti Tiplá llegó a su fin ayer, después de la obra Flor, Juanito y la cabra, que se presentó a las 17 en el Teatro Municipal Oscar Kummel, a cargo de Títeres a Contramano y sus muñecos de guante; y la producción Bichito de luz sin luz del elenco Burbujas, que arribó de Buenos Aires y tuvo la responsabilidad de cerrar la grilla, en la Plaza de Villa Krause, desde las 18, con sus animalitos de manopla y varilla.
"En su sexta edición, este festival creció, nos despedimos hasta el año que viene con buenos resultados. Esta vez, hicimos treinta funciones a lo largo de 7 días en escuelas públicas y privadas, el Teatro de Albardón y la sala Oscar Kummel de Rawson. Además, algo que sumamos fueron las Bibliotecas Públicas, un espacio alternativo que está bueno que sigamos haciendo porque los libros, los niños y los títeres van de la mano\’, manifestó a modo de balance Leonardo Almazán, responsable de Títeres a Contramano y organizador de esta movida, que en coproducción con el Ministerio de Turismo y Cultura de la Provincia también convocó a los grupos Chincho Poroto de Catamarca, Elwaky de Bolivia, Enlazamundos de Cosquín y Luna Lunera de San Juan.

