Que Pink Floyd iba a dar un concierto en el Valle de la Luna ha sido durante años uno de los grandes ¿mitos? del rock internacional con asiento en Argentina. No en vano, algunas webs turísticas promocionan el increíble paisaje local como uno de los lugares donde el combo inglés había puesto el ojo; y hay artículos periodísticos varios y hasta un facebook al respecto (ver aparte). Pero este ladrillo en la pared también se cayó, o mejor dicho, acaba de ser derribado por el mismísimo Roger Waters. Instalado ya en Chile para los recitales que dará este fin de semana antes cruzar hacia Argentina -donde lo esperan 9 funciones récord antes de viajar a Brasil- el veterano vocalista expresó que jamás existió esa posibilidad… al menos en lo que a él concierne.

"Pregúntenle a los otros Pink Floyd sobre ese tema. Lo que es yo, cuando estaba en la banda, nunca escuché hablar de esto", fue la escueta contestación de Waters; y algunos hasta dicen que preguntó "¿Dónde queda eso?".

A decir verdad, la respuesta la dio en suelo trasandino, donde también ronda el mito, ya que allí hay un Valle de la Luna, en la región de Atacama (al norte de ese país) y desde el riñón del grupo nunca hubo un anuncio oficial ni tampoco especificación alguna, así que todos los "Valles de la Luna" se sintieron aludidos. Y ahora, tanto de éste como de aquel lado de los Andes, los fans del apoteótico grupo se quedaron con la cara larga.

En cuanto a la versión argenta, la ilusión de ver a los Pink Floyd tocando en medio del Submarino y la Cancha de bochas nació con El lado oscuro de la luna, apoteótico disco que el combo presentó en el país en el 2007. Algunos cuentan que esta asociación de "lunas’ fue una astuta estrategia de marketing de la compañía discográfica en Latinoamérica, para estimular las ventas que aquí no habían crecido como en otras latitudes. Sin embargo, el mito tomó ribetes de realidad en 2006. Fue ese año cuando el empresario Daniel Grinbak (entonces productor de la venida de Waters y que en el "98 ya hablaba sobre el asunto, diciendo en Página 12 que era puro mito y que "ni deben saber qué es el Valle de la Luna’) comentó a Perfil que -de cara a aquella presentación de Dark side of the moon en River- estaba en conversaciones con el bajista; no para hacer un show en Ischigualasto, pero sí para grabar imágenes allí, que se sumarían al video del tour.

"Durante la gira se está filmando un DVD con imágenes de las presentaciones y nuestra idea es sumar el recital de River e imágenes de él en el Valle de la Luna (…) Tenemos todo el apoyo de la provincia de San Juan, le enviamos imágenes del parque y le explicamos todo, ahora depende de ellos", expresó por entonces el empresario, alimentando una ilusión de miles de seguidores.

Así las cosas, lo que queda en blanco es que Waters y los suyos tocando en el imponente Valle de la Luna sanjuanino no fue una insolación, ni tampoco la delirante idea de un puñado de soñadores. Según avaló el propio Grinbak con sus declaraciones, fue un ofrecimiento concreto… aunque nunca se concretó, ni tampoco -a juzgar por lo dicho- llegó a los oídos de Roger…. ¿o será que de tanto girar ya se habrá olvidado?