El miércoles por la noche alrededor de 3 mil personas celebraron un recital histórico. Skay Beilinson y Los Fakires rompieron todo lo esperado y alegraron los corazones de sus fans, que latieron al ritmo de sus canciones. Cerca de las 23, la Sala del Sol explotó de euforia con la entrada del guitarrista a escena. Unas luces azules alumbraron la llegada del ídolo e inmediatamente recibió un baño de aplausos y reverencias. Sin rodeos y protocolos, la velada inició con el primer hit "Lluvia sobre Bagdad" del álbum Talismán. "Nunca pudo entender, nunca pudo elegir, nunca nada/sorprendido miró, en el cielo brillar, una luz", así sonaron los primeros versos poéticos de la calurosa velada. "Buenas noches San Juan", soltó el artista y sin pausa continuó con "Territorio Caníbal" del disco ¿Dónde vas? con el característico arranque de la batería de Topo Espíndola a toda potencia. El agite de brazos en alto que emanaba de la masa de espectadores fue impactante, símbolo del frenético clima de euforia que se generó entre el protagonista y la multitud. Entrado en calor, Skay presentó las canciones "Ya lo sabés" y "Cicatrices", los cortes pertenecientes al reciente "La luna hueca". Sin escatimar energías, el artista lució todo su virtuosismo con la viola, parado en el medio del escenario y absorbido por la potencia que generaba al hacer los acordes de "Hopi". Después de "Arriba el telón", cuyas letras hablan de las injusticias, las desigualdades y crímenes de lesa humanidad en el mundo, los espectadores más fervorosos coreaban "Yo te sigo donde sea, soy redondo hasta que me muera /Vamos los redoooo…". Como era de esperar, la mística ricotera seguía más encendida que nunca. Como una retribución divina, Skay les regaló "Ji ji ji" y el inevitable pogo se desató. Los trapos ondeando, gotas de cerveza que caían como rocío luego de volar los vasos en el aire y el ritual ricotero se hizo sentir al máximo. La fiesta fue desbordante para todos.

Luego de tremendo clímax, vino un espacio de calma con una pausa y el inicio de la fase acústica, con canciones para sentir escuchando. A todo esto, Carmen "Negra" Poly, (la "celestial"), supervisaba que el espectáculo marchara sobre ruedas desde la cabina de sonido.

Sonó también, "La Luna en Fez", otro hit de ¿Dónde vas?, seguido de "Tren a Katmandú" y "Flores secas".

En la despedida definitiva, el "Flaco" dio como bis "Lejos de casa". Para los ricoteros el recital les dejó un sabor especial en el paladar de la nostalgia. Y los que prefieren la actual etapa musical de Skay, también quedaron extasiados de rock & roll.