Buenos Aires, 5 de enero.- El cantante es velado a cajón abierto en el Salón de los Pasos Perdidos desde el medioda, después de una ceremonia reservada para sus familiares en una funeraria del barrio porteño de Belgrano, tras el arribo de los restos procedentes de Mendoza.
La esposa de Sandro, Olga Garaventa, pidió que las cámaras de televisión y fotógrafos no estuvieran presentes en la capilla ardiente montada en el Congreso, donde los restos son despedidos por fans que esperaron la llegada del cuerpo desde la madrugada, en el marco de una jornada de calor intenso.
Aunque estaba previsto que el velatorio del cantante cerrara sus puertas a las 23, debido a la incensante llegada de público, que a las 21 llegó a 13 cuadras de fila, la viuda de Sandro decidió dar marcha atrás con su decisión y permitir el ingreso durante toda la noche. Mientras que sus restos recibirán sepultura a las 14 en el Gloriam Cementerio Jardín de la localidad de Longchamps, partido bonaerense de Almirante Brown, confirmó a DyN su vocera, Nora Lafón.
Sandro murió ayer a las 20.40 en el Hospital Italiano de la ciudad de Mendoza, donde el 20 de noviembre fue sometido a un trasplante cardiopulmonar que se complicó por un shock séptico, tras someterse a cinco intervenciones quirúrgicas.
El cuerpo fue trasladado a las 3.45 desde Mendoza a Buenos Aires en un avión privado en el que también viajó su esposa y otros familiares, tras ser acondicionado para el velatorio en una sala de tanatopraxia del departamento Maipú.
El coche fúnebre con los restos de Sandro, que fue acompañado por aplausos en su recorrido, llegó al Congreso a las 12 escoltado por patrulleros policiales al Congreso, en cuyos alrededores fue montado un operativo del SAME, que asistió a unas cuatro mujeres que esperaban para ingresar a la capilla ardiente.
El inicio del velatorio, previsto incialmente a las 14, fue adelantado por decisión de la esposa del cantante a raz de las altas temperaturas y la extensión de tres cuadras que conformaba a esa hora la fila formada por fans.

