¿Trastorno de personalidad múltiple o talento para imitar? Esa fue la incógnita que los sanjuaninos (junto al particular terapeuta, desde el escenario) pudieron descifrar anoche, tras el paso de Fátima Flórez por San Juan, quien debió agregar otra función ante la buena respuesta del público. El puntapié fue con Xuxa y sus Paquitas, tal vez el personaje menos atractivo de la velada, pero que la humorista eligió a modo de homenaje, ya que la animadora brasileña fue su primera imitación y la que dio origen a una carrera que se fue colmando de figuras. Sketchs, gags, guiños junto a personajes clásicos y nuevos (acompañados por el staff de Flórez) fueron desfilando por las tablas de Renatto, en un show muy interactivo, que la concurrencia avaló una vez más con sus aplausos y sus risas.