Hasta el 8 de junio, el Consejo Federal de Inversiones exhibe en Capital Federal la muestra de colección "Una exposición de película", cuyo material pertenece al sanjuanino por adopción Carlos Cerimedo. En la sala principal del CFI, distintos equipos que datan desde 1930 hasta 1980 y que funcionan a la perfección se ubican rodeados de cajas emblemáticas de valiosas producciones nacionales, cuyos rollos -anchos o delgados, según su formato- comparten espacio con afiches pintados a mano de clásicos del cine universal. En paralelo, proyecta durante la semana tres películas, La Difunta Correa, de Hugo Mattar, con Lucy Campbell, Jorge Rivera López y Luis Medina Castro; Dios se lo pague, de Luis César Amadori, con Arturo de Córdova, Zully Moreno; y Pimienta, de Carlos Rinaldi, con Luis Sandrini, Lolita Flores, respectivamente.
Desde hace años Cerimedo realiza un trabajo de conservación de material fílmico con la convicción de que su tarea preserva la identidad y memoria de los pueblos. "Mi pasión por esto nace desde niño. Comencé la colección cuando cerré un negocio que se llamaba Cinematográfica San Juan, donde las películas se alquilaban en los rollos, me quedaron algunas, tenía equipos súper ocho, de 16 milímetros y llegué hasta los de 35mm, que es el que se utiliza en los cines y desde allí no paré", contó a este diario el cinéfilo que, tras dos ediciones en la provincia, recaló por primera vez con su muestra en Buenos Aires.
El coleccionista redobló su apuesta de sostener y difundir las producciones cinematográficas en los tiempos en que San Juan se quedó sin salas de cine. "Cada departamento tenía su cine, y en la ciudad, en un radio de tres cuadras a la redonda había seis y de pronto se quedó sin ellos, ahí decidí crear ciclos de cine e hice hincapié en películas argentinas", manifestó quien hace 14 años mantiene sus ciclos en la Facultad de Filosofía de la UNSJ, y durante el verano en el anfiteatro Buenaventura Luna.

