Parado en el centro del escenario del Teatro Colón, bastón en mano, frágil, pero entero. Detrás, su vida y obra rebasaba la pantalla gigante, hasta quedarse congelada en su característica sonrisa. Flanqueándolo, dos de sus grandes amores, sus hijas Iliana y Marina. Y por delante de sus ojos, su familia artística, colegas, amigos, conocidos… Quien más, quien menos, todos retribuyéndole afecto, en un respetuoso silencio. Él, impecable para la ocasión -que a juzgar por sus propias palabras, había esperado tanto tiempo- tomó la dorada estatuilla entre sus manos débiles y sonrió, visiblemente conmovido. "Hoy se hizo justicia’, fue lo más fuerte que dijo Juan Carlos Calabró, apretando las lágrimas. Y dirigiéndose a su tercer gran amor, su mujer Aída Elena Picardi que lo miraba desde un palco, coló un "¡Coca , uno más para lustrar!, como para descomprimir tanta emoción. No lo logró, obviamente. La sala de pie (por única vez en toda la velada) lo cubrió con un largo y fuerte aplauso, y en medio de ese reconfortante cariño, hizo una suerte de reverencia y se retiró. Fue hace tres meses (exactos, ayer), en entrega de los Martín Fierro que tuvo lugar en el majestuoso Teatro Colón, donde recibió el homenaje por sus 50 años de trayectoria. Ceremonia que quedó como broche de oro y última aparición pública, porque esa enfermedad que lo tenía a mal traer, que obligó varias internaciones y hasta logró bajonearlo porque no le permitía volver a trabajar, terminó venciéndolo. Ayer, sobre las 7.30 de la mañana, "El Contra’ no pudo ganarle la pulseada y "se fue de gira’, como dicen los actores.

"Se fue en paz y tranquilo’, declaró Coca. "Tuvo una despedida maravillosa, rodeado de amor’, contaron las hijas de "Cala’, que estaba internado desde el 23 de octubre pasado, como consecuencia de una enfermedad en la médula ósea que le afectaba la producción de glóbulos rojos (por lo que necesitaba transfusiones), complicada con una insuficiencia renal (por la que debía dializarse tres veces por semana). "Su gran virtud fue haber hecho bien las cosas en la vida y haber cosechado esto. Hoy creo que estamos todos un poco tristes’, expresó Marina, quien explicó que era un desenlace que los médicos ya les habían anunciado. De hecho, el sábado pasado ya no le hicieron diálisis y recibió la extremaunción. "Hizo las cosas bien y Dios le regaló una vida maravillosa. También una despedida maravillosa, rodeado de amor’, agregó Iliana sobre su padre, cuyos restos serán trasladados hoy a las 11 al Panteón de Actores del Cementerio de La Chacarita.

El Contra, Aníbal y Jhonny Tolengo son sin dudas tres de los personajes más recordados del "tano’ Calabró, ciclista como su padre ("Llegué a estar entre los buenos sin ser un campeón’, se ufanaba), fotógrafo y piscicultor aficionado y locutor diplomado que de casualidad se encontró con la actuación y el humor. "Como tenía facilidad para las imitaciones me presentaron a Aldo Camarotta. Al poco tiempo estaba en Farandulandia (radio Belgrano) que después fue Telecómicos (en la TV)’, recordaba los años "60, cuando comenzó imitando las series del momento. "Me tocó ésto como me podría haber tocado ser chofer o contador. No tengo vocación’, confesaba a Gente el cómico, que también supo ser galán. Sin embargo, el éxito lo alcanzó en la pequeña pantalla (donde tuvo ciclos propios, Calabromas y El Contra) y lo lanzó con la misma buena estrella al teatro y al cine (desde Susana Giménez a Juan Carlos Altavisata fueron compañeros de ruta). Escenarios que no buscó, pero donde "El Cala’ encontró la inmortalidad.