El show arranca con sólo verlos. Pero lo mejor es que todo se potencia cuando se encienden las luces en escena: las voces comienzan a volar, los cuerpos a soltarse, y como un huracán, el ensamble derriba la "cuarta pared", envolviendo a la platea. Y esa experiencia volverá a vivirse en San Juan el próximo domingo, cuando el Maestro Gregory Hopkins actuará en la provincia, esta vez acompañado por el Harlem Opera Theater, en el marco de la temporada de Mozarteum. Y si se repite lo del 2003, 2005 y 2006 -con The great voices of gospel- el recital resultará una fiesta.
Una verdadera fusión clásica y popular presentada en extractos de operas, oratorios, negros spirituals, gospel y jazz de corte religioso sonará de boca de 11 cantantes líricos afronorteamericanos, que junto al director y a los músicos harán vibrar a la platea con temas de Scott Joplin, Kurt Weill, Duke Ellington, William Grant Still y Georges Gershwin.
El Ensamble es uno de los coros que integran el Servicio de Música de la Convent Avenue Baptist Church (CABC), de Harlem, New York, cuyo servicio musical, que cuenta con más de 300 cantantes activos, está hace 17 años a cargo de Hopkins. Confeso amante de la Argentina, destacado tenor lírico, pianista, profesor y ministro de música de la Covent Avenue; desde hace años está al frente de este combinado que ha descollado en el Carnegie Hall, el Jacob Javits Center, el Schomburg Center, la New York Historical Society, Columbia University y la Catedral de St. Paul, entre otros escenarios.
No importa que no todos entiendan el inglés. Tampoco que vayan a verlos por simple curiosidad. Hopkins asegura un momento único. "Podemos comunicarnos aún sin entender las palabras. Cuando la música sale del corazón, toca a la gente en su corazón", dijo a DIARIO DE CUYO en 2006. Y agregó "Quizás vienen por un show, pero garantizamos que tendrán más que eso".
