En pleno apogeo de la denominada Nueva Ola, mientras Palito Ortega enamoraba a con su pinta de hombre de familia, fiel a su esposa Evangelina Zalazar, la madre de 5 hijos; el Gitano provocaba el éxtasis femenino como la antítesis de ese muchacho ingenuo que proclamaba su alegría de vivir a los cuatro vientos, con sus movimientos eléctricos de cadera y su onda de chico rebelde.
"Sandro era como el amante de las mujeres y yo figuraba como un hermano de ellas", dijo Palito alguna vez.
Desde el look Elvis Presley de sus inicios rockeros, con su cabellos revuelto y sus capas plateadas combinadas con chalecos y ceñidos pantalones; hasta sus camperas de cuero con cuello levantado, sus gafas gigantes y sus botas texanas de punta afilada; las camisas y los pantalones estampados onda "hippie"; y las camisas desprendidas dejando ver extravagantes colgantes al estilo gitano.
Pero también es contundente el particular estilo romántico que adopta cuando una serie de conflictos contractuales provocan un click en su carrera, y elige cambiar su indumentaria de "rocker" adoptando las camisas con volados y telas brillosas para darle un toque sensual a sus canciones.
Con varios años en su espalda y los achaques de su enfermedad, Sandro prefirió aferrarse a una vestimenta más sobria, optando por varios estilos: el traje negro con camisa negra y una especie de sobretodo con capa hasta los hombros,
el estricto smoking negro o la inconfundible bata "rojo pasión" que, con pañuelo en cuello y pantalón de vestir, se calzó en escena para enloquecer a sus seguidoras hasta el delirio.

