En medio de la complicada situación judicial de L-Gante, que continúa detenido en el marco de la causa que el cantante afronta por los delitos de privación ilegítima de la libertad y amenazas, su novia Tamara Báez sigue muy activa en las redes sociales. Por un lado, continúa mostrándose esperanzada por la suerte del padre de su hija Jamaica, pero por el otro también mata el tiempo compartiendo escenas de la vida cotidiana con sus millones de seguidores.
Después de publicar una serie de Instagram Stories en donde mostró su look, una de sus seguidoras la piropeó en los mensajes directos. “Estás muy hermosa. Radiante. ¿Por qué no se hacen un Only para pasar el aburrimiento?”, le escribió por privado como para sugerirle que se abra una cuenta en OnlyFans, la famosa plataforma de contenido para adultos.
La respuesta de Tamara no se hizo esperar y fue pública. Capturó los mensajes y, junto con unos emojis que lloran de la risa, le escribió: “Son tiempos difíciles, pero no tanto por ahora”.

Elián Valenzuela, nombre real del ícono de la cumbia 420, seguirá preso al menos por un tiempo más. Es que tanto la fiscalía como uno de los dos denunciantes apelaron la excarcelación extraordinaria que un juez de Garantías le había concedido al músico. De esa manera, deberá esperar tras las rejas la decisión de la Cámara de Apelaciones de Mercedes.
No hay un plazo establecido para que se resuelva dicha cuestión: una fuente judicial indicó a Infobae que, por lo general, las resoluciones de la Cámara suelen conocerse entre 20 y 40 días después. El cantante recibió el beneficio de la excarcelación extraordinaria en un fallo del juez Gabriel Castro, titular del Juzgado de Garantías N°2 de Moreno, quien le impuso una fianza de 20 millones de pesos más una serie de reglas de comportamiento, como presentarse al Juzgado una vez al mes o no acercarse a las víctimas ni tener cualquier otro tipo de contacto con ellos.
Castro tomó esa decisión bajo varios argumentos: entendió que los peligros procesales mermaron, consideró que “se encuentra neutralizado el peligro de fuga”, y mencionó que la popularidad y las características físicas del detenido hacen aún más fácil su individualización e inmediato reconocimiento. También, entre otras cosas, contempló que la presunta responsabilidad penal de L-Gante “se vio, en cierta forma, disminuida” luego del cambio de calificación.
Sin embargo, la fiscalía se expresó en desacuerdo con la opinión del magistrado: sostuvo que “nada ha cambiado” desde que se le denegó la excarcelación ordinaria (el 14 de junio, ocho días después de la detención) y que “los peligros procesales continúan vigentes”.
En la presentación ante la Cámara, difundida por la agencia de noticias Télam, la fiscalía también recordó que Valenzuela “posee multiplicidad de causas en trámite en su contra, donde resulta ser sospechado y ha sido imputado de infracciones de naturaleza análoga (amedrentamientos con armas)”. Y, por último, en caso de que no prospere su apelación, planteó en forma subsidiaria que la libertad del acusado sea mediante “monitoreo electrónico, modalidad tobillera”.
Por su parte, los abogados Leonardo Sigal y Pablo Becerra, que representan a uno de los denunciantes, se pronunciaron en el mismo sentido respecto de los riesgos procesales y apuntaron que “desde el primer día hasta hoy, tanto los letrados patrocinantes del particular damnificado, como la víctima, no han parado de recibir amenazas del entorno de Elián Valenzuela”. Y dijeron que muchas de ellas “han sido debidamente denunciadas”.

