¿Predestinados a estar juntos, por los siglos de los siglos, en la memoria colectiva? El genio indiscutido de cada uno, las eternas discusiones sobre quién fue más que el otro, sus semejanzas, sus diferencias, el mundo que vivieron, el año de sus muertes y hasta un entuerto histórico se encargaron de reunir para siempre a dos glorias de las letras universales: William Shakespeare y Miguel de Cervantes Saavedra, en cuyo honor se celebra el Día del Libro y del Derecho de Autor. Creadores de clásicos que traspasaron todas las fronteras y todos los tiempos, el mundo conmemora hoy los 400 años de sus fallecimientos, a pesar que las fechas no sean tan exactas. Cervantes murió un día antes y fue enterrado un día como hoy. Y en cuanto a Shakespeare, murió el 23 de abril según el calendario juliano (establecido por Julio César), que es el que regía en Inglaterra (y hasta 1752) cuando el Papa Gregorio XIII promovió el calendario ‘gregoriano’ (vigente, que empezó a usarse en 1582 en España, Italia y Portugal), por el cual su deceso está registrado el 3 de mayo. Eso sí, los dos ocurrieron en 1616 y desde entonces estuvieron ligados para siempre.
De la cuna a la tumba William Shakespeare nació el 23 de abril (fue bautizado el 26 del mismo mes) de 1564 (según el calendario juliano) en Stratford-upon-Avon y falleció a los 52 años, según una reciente investigación alemana, por cáncer. Por el calendario gregoriano, murió el 3 de mayo de 1616; y por el juliano, el 23 de abril de 1616. Está sepultado en Church of the Holy Trinity. Su epitafio dice: ‘Buen amigo, por Jesús, abstente de cavar en el polvo aquí encerrado. Bendito sea el hombre que respete estas piedras y maldito el que remueva mis huesos’, considerada una maldición. Miguel de Cervantes Saavedra nació el 29 de septiembre (fue bautizado el 9 de octubre) de 1547 en Alcalá de Henares, España; y murió a los 68 años, el 22 de abril de 1616 en Madrid, España. Está sepultado en el Convento de las Trinitarias Descalzas.
Apodos A Shakespeare le llamaron El bardo de Avon, o simplemente El gran bardo. En la antigua Europa, bardo era la persona encargada de transmitir historias, las leyendas y poemas.
A Cervantes se lo apodó como ‘Príncipe de los Ingenios’ y también se lo conoce como ‘Manco de Lepanto’, ya que participó en esa batalla naval y ‘salió herido de dos arcabuzazos en el pecho y en una mano, y quedó estropeado de dicha mano’. ¿Se conocieron? No hay datos sobre que se hayan cruzado alguna vez. Miguel tenía 16 años cuando nació William. Algunos estudiosos afirman que sabían uno del otro en cuanto a lo literario, pero no mucho más que eso. Apenas un dato hace presumir que Shakespeare leyó algo de Cervantes: un resumen de una obra suya, perdida, donde cita a Cardenio, un personaje de El Quijote. Sin embargo, hay hasta una suerte de leyenda que dice que tal vez ambos eran la misma persona.
Semejanzas Shakespeare, que era actor, se hizo famoso como dramaturgo (hay teorías que dicen que, por su origen rural y por la falta de testimonio sobre su producción, Shakespeare era el pseudónimo de Christopher Marlowe o Francis Bacon). Dato curioso, fue el primero en escribir ciertas palabras en inglés, como arrogance (arrogancia), assassination (asesinato) y bloody (sangriento). Cervantes alcanzó la gloria como novelista, pero en cuanto a aportes a la Lengua, también provocó cambios en el idioma español, que algunos llaman ‘el idioma de Cervantes’.
Lo que sí destacan los estudiosos es que ambos introdujeron ‘íconos’ (como Hamlet o Don Quijote), mezclaron géneros y usaron tramas y subtramas; cosa que otros reducen a una simple cuestión de coetaneidad e influencias.
Obras cumbres Hamlet, Romeo y Julieta, Macbeth, El sueño de una noche de verano, son algunas de las que inmortalizaron a Shakespeare.
Y Don Quijote -para muchos, la primera novela moderna, el libro más editado y traducido de la historia después de la Biblia; por el que no cobró un peso, y que en gran parte escribió estando preso- es la gran obra de Cervantes, seguida por otras como La Galatea (primera parte de una saga de seis entregas que quedó inconclusa) y Novelas ejemplares.
Juntos al cine El eterno vínculo entre ambos fue incluso llevado a la gran pantalla: ‘Miguel y William’, comedia de Inés París (2007), habla de un encuentro en la España del siglo XVI. Shakespeare inspiró además las suyas propias, como Shakespeare in Love (1998) dirigida por John Madden; y Anonymous, de Roland Emmerich (2011). También hay films y series de TV basados en su producción, con Hamlet a la cabeza. Punto y aparte, también llegó a la música, sobre todo a la lírica.
Sus familias Shakespeare se casó con Anne Hathaway (8 años mayor y que estaba embarazada); y tuvo 3 hijos: Susanna Hall y los mellizos Hamnet Shakespeare (murió a los 11) y Judith Quiney.
Cervantes se casó con Catalina de Salazar y Palacios y tuvo una hija, Isabel de Saavedra.

