Con su esposo Julio Rivero -oriundo de Valle Fértil, a quien conoció a través de la danza en su provincia natal, Córdoba- y la hijita que tuvieron, Verónica Ceballes, llegó a San Juan en febrero de 2020. Cuando estalló la pandemia, ese departamento se convirtió en su hogar y refugio, tanto que finalmente decidieron establecerse allí. Habían alquilado una casita "diminuta" y aún con su marcada tonada fue echando raíces en esa tierra que la abrazó, haciéndose parte de ella, del pueblo y de su cultura. Abrieron una academia de danzas nativas, Ayekantum, donde el matrimonio -ambos bailarines y profes- da clases de folclore y con mucho esfuerzo hasta llevaron a niños del lugar a competir en La Docta por primera vez, el año pasado. También bailaron en escenarios naturales del Valle, que ella difundió en sus redes para mostrar sus maravillosos paisajes y poco a poco fue convirtiéndose en una suerte de embajadora de sus bellezas y tradiciones, aunque supo decir que ese título era demasiado grande para ella. En julio de este año la dupla fue consagrada en el Festival de la Cueca (son campeones de cueca serrana), pero no terminaría todo ahí, porque septiembre le depararía a Ceballes uno de los momentos más conmovedores desde que se estableció en la provincia: la joven de corazón compartido fue elegida por el jurado (Gonzalo Molina, de La Pampa; Cecilia Calvet, de Mendoza; Sergio Manganelli y Pierina Ciallella) como la Paisana que representará a San Juan en el Festival Nacional de Malambo de Laborde, Córdoba, que abrirá el domingo 7 de enero, cuando se presentará la delegación local. Con título oficial y de cara a uno de los festivales telúricos más importantes del país, Verónica dialogó con DIARIO DE CUYO. 

"Me vine a pasar las fiestas con mi familia, a recargar las pilas y a esperar aquí", dijo Ceballes desde la capital de la provincia mediterránea, con una ansiedad que se acrecenta a medida que pasan los días. 

– En la cuenta regresiva para Laborde, ¿cómo recordás ese día que fuiste elegida Paisana de San Juan? 

– Como algo impresionante que nunca me esperé ni olvidaré, es la realidad. Es que si bien uno se presenta con toda la expectativa y las ganas, cuando llegó el momento no podía creer, era un sueño. Fue una experiencia hermosa y estoy feliz de representar a San Juan. 

– ¿Qué se tuvo en cuenta en esta elección?

– Es un todo, cómo te presentás, cómo te desenvolvés, cómo presentás la cultura en general de tu lugar, porque estás representando a una provincia.

– Y desde septiembre hasta ahora…

– ¡Pasó de todo! La otra semana estuve más desenchufada, de descanso con la familia, pero ahora ya me empieza a agarrar la ansiedad, la adrenalina, hay que empezar a preparar todo, vestuario, escenografía, ¡los detalles porque ya estamos! El 6 de enero tenemos la pasada en el escenario. Ha sido un aluvión de sensaciones, de experiencias, porque no es sólo ser elegida y ya está. Hice sesiones de fotos para mostrar lo que es Valle Fértil, tomé clases de teatro para sumar, me preparé, hablé mucho más con la gente del pueblo, de su cultura y sus tradiciones, porque mi propuesta tiene que ver con eso…

– Cada Paisana lleva una propuesta…

– Claro. En mi caso es sobre la Fiesta Patronal de San Vicente, que se hace en Usno, donde se le agradece por el agua, por esa bendición y siempre se baila para agradecer la lluvia. Aquí en el preselectivo fuimos tres candidatas a Paisana y cada una tenía su propuesta, totalmente diferente, que es lo más lindo, porque todas vemos a San Juan de manera diferente. Yo soy sanjuanina por adopción, entonces también tengo otra mirada…

– ¿Y cómo es para una cordobesa representar a San Juan en Córdoba? 

– Es muy fuerte para mí. Nunca voy a dejar de ser cordobesa y de defender a mi provincia, pero también San Juan me ha dado muchísimo… mi trabajo, mi esposo que es de aquí, nuestra hija que se está criando en el Valle, los amigos… ¡Tantas cosas! Cuando me presenté, yo le decía a las chicas que tenía miedo de cómo lo podían tomar los demás…

– ¿Y?

– Y la verdad que lo tomaron muy bien, tuve mucho aliento de la gente y sobre todo de las otras chicas que se presentaron, me dieron consejos, mucho aliento, mucha fuerza, me ofrecieron su ayuda y eso habla de lo que es el sanjuanino también, muy empático, compañero… Así que yo, feliz con eso. 

– ¿Cómo va a ser tu presentación en el escenario? 

– Hago una entrada, donde hablo de la fiesta patronal de San Vicente, como un discurso corto; y luego bailo con mi pareja una cueca serrana, que es un poco más saltadita, más picadita que la tradicional, como la bailaban los abuelos. Representamos en ese poquito tiempo, porque no podemos pasarnos de cinco minutos, lo que es la fiesta patronal. ¡Sólo espero no hacer llover en el Festival! (risas) Vamos con música en vivo, junto a Franco Pacheco y Ariel González, de San Juan también, que tocarán la cueca Soy vallisto, de Saúl Quiroga, que en lo último dice "Te grito con orgullo, soy vallisto, soy de San Juan" y creo que ahí es levantar la bandera del Valle, de su gente… 

– La gente del Valle te ha apoyado mucho…

– Nos está apoyando a full, la tengo en el corazón… Me han ayudado un montón, me compraban pastelitos, números de rifa, me daban cosas para rifar… Había gente de kioscos, súper humilde, que me decía "Profe, yo te quiero auspiciar, no tengo plata pero te puedo dar pan, agua…". Y uno dice ‘Guau, ¡qué loco!’ porque no es que querían aparecer en el auspicio, sólo querían ayudar, me emociona… La gente del Valle estuvo todo el tiempo. Cuando llegué a Córdoba hice un posteo y todos ahí… ¡tremendo! 

 – Tuviste que hacer una gran movida para poder ir…

– Es el Lado B, lo que nadie ve, las rifas, vender cosas, buscar auspiciantes… bueno, lo que hacemos todos en general, aunque también debo agradecer el apoyo del municipio del Valle, que nos ayudó en el último tramo con el apoyo económico que es tan importante para los bailarines…

– ¿Qué expectativas tenés? 

– Es como decimos con todas las paisanas del país, con las que tenemos un grupo de Whatsapp, que ya ganamos. Más allá de lo que pase ahora, cada una ganó en su provincia y eso nos permite estar en el Festival, representándola, siendo parte. Si bien de todas va a quedar una Paisana Nacional, somos Paisanas de nuestras provincias y eso es muy importante y vale muchísimo. Claro que tenés la ilusión de ganar y soñás cargar esa banda blanca que deja a la provincia en lo más alto y que si la gano voy a dormir con ella, ¡ya está! (risas), pero para nosotras llegar al Festival ya es el premio