El público sanjuanino vivió dos noches inolvidables a puro romanticismo con la actuación de Alberto Plaza. El cantautor chileno brindó una doble velada con lo mejor de su repertorio, cuyas melodías hizo suspirar tanto a mujeres como hombres por igual. Su tono poético, su carisma, el diálogo permanente que mantuvo con los espectadores, entre otros aspectos positivos, tuvieron un golpe de efecto cautivante en la gente y es lo que caracteriza al "eterno bandido" en sus shows.
Alrededor de 800 personas asistieron en las funciones del sábado y del domingo por la noche en el espacio de Renatto Eventos. En su paso por la provincia, el trovador celebró sus 30 años de trayectoria en la música romántica, resumido en una selección de aquellas canciones que estuvieron en los primeros puestos de los ránkings de todas las radios de Latinoamérica. En síntesis, fue como un "salpicón cronológico" de todos sus grandes éxitos y algunas obras inéditas a lo largo de su recital en formato acústico que duró aproximadamente más de dos horas continuadas.
Clásicos como "La quiero así", "Cuándo vendrás", "Que cante la vida", "Cómplices", que figuraron en sus primeros álbum (los cuales aparecieron por primera vez en cassettes), también se escucharon hits como "Aventurera", "Las cuatro estaciones", entre muchos de su último disco compilatorio.
En un viaje por diferentes emociones, el desamor, el enamoramiento, la soledad, el olvido y la esperanza, Plaza mantuvo una conexión inquebrantable con los espectadores, quienes éstos a su vez respondían con aplausos, coros y algunas lágrimas. El contacto, tanto como su mensaje llegó directo a la interioridad del público. Y en el medio del concierto, surgió una sorpresa inesperada para todos. Alberto llamó a subir al escenario a una persona ubicada entre los espectadores. Después de concluir el recital, el ídolo fue a sacarse fotos con la gente.

