"No es fácil hablar a corazón abierto, pero ante todo, la verdad’, le dijo vía twitter a Angel de Brito, una de las decenas de personas (hasta Gasalla le llamó por teléfono) que se solidarizaron con ella luego de la entrevista que brindó a Intrusos el lunes pasado. Un cara a cara con Jorge Rial que la puso en boca de todos y al que cómodamente podría calzarle el título Honestidad Brutal. Es que María Eugenia Ritó, sin pelos en la lengua, se explayó sobre un presente que la angustia al punto de haber pensado quitarse la vida, y que tiene raíces en un pasado que todavía sufre, marcado por los excesos -alcohol, droga y prostitución- que reconoció abiertamente. Entre otras cosas, la vedette dijo que comenzó a prostituírse para ayudar a su madre, una mucama que sufría cáncer. Dijo que en eso estaba cuando conoció a su ex marido -que fue uno de sus clientes-; que "con lo que gané esos dos años me compré mi departamento’ y que "eso para mí era trabajo. Vergüenza es robar, violar, mentir’.
La rubia -a quien por unas escuchas se la menciona en la causa "Narcos Vip"- también contó que no es adicta, pero que consumió desde cristal a éxtasis. "Lo peor que le puede pasar a un ser humano en la vida es consumir cocaína. Te vuelve una persona oscura, te saca el alma, la vida", confesó, no sin antes reparar en todos los "amigos" que desaparecieron de su lado.
"Voy a luchar", "Quiero ser feliz", tipeó la rubia en su cuenta del pajarito, tras la catarata de aliento de sus seguidores; y agradeciendo el respeto con que se trató el tema. "Gracias a cada uno de ustedes por los twitts, por el cariño que me expresan y por el apoyo después de contar mi verdad", respiró.

