Matías Alé permanecerá internado algunos días en la clínica psiquiátrica Avril, después del episodio que protagonizó ayer en la madrugada, cuando gritaba, descontrolado, en su departamento y la Policía lo encontró sujetando del cuello a su suegra y su flamante esposa, María del Mar Cuello Molar. La joven desestimó levantar cargos contra su esposo. "No tengo nada que denunciar. Tendrían que dejar de inventar tantas cosas. Todo lo que dicen es mentira. Tuvo un pico de estrés", dijo a la prensa.

Las imágenes de un Matías Alé esposado en silla de ruedas, y luego sedado en una camilla, se difundieron rápidamente ayer mientras las primeras versiones hablaban de que Alé sufría "delirios místicos", o estaba bajo el efecto de alguna sustancia prohibida, la versión oficial dio cuenta de un brote psicótico.

En Intrusos, Marina Calabró contó la conversación que tuvo por texto con la mujer de Alé, que explicó que el lunes a la noche habían consultado un psiquiatra y la recomendación terapéutica era la internación. Que Matías "estuvo de acuerdo porque tenia conciencia que no estaba bien". Sin embargo la ambulancia se demoró, y Alé se desbordó, y comenzó el incidente que luego tomó estado público.

Y las ex del galán no perdieron oportunidad para aportar al escándalo del día. Silvina Escudero puso en duda el diagnóstico médico. "Me sorprende todo que ahora digan que tiene un brote psicótico. Es muy difícil a veces comprobar la violencia de género. Nunca mentí y siempre el tiempo me da la razón", dijo para recordar que vivió episodios violentos durante su relación que no denunció "por amor".

Por su parte Graciela Alfano reveló que cuando estuvo con ella a Alé le diagnosticaron trastorno bipolar y lo medicaron.

Diferente a las demás, Sabrina Ravelli (la ex más reciente) dijo que con ella "nunca fue agresivo", pero que "con la Policía siempre fue agresivo", apuntó.