Durante algunos años fue el hermano pobre de las bebidas. Sin embargo, trabajo y campañas de por medio, el vino fue ganando en calidad y glamour. Bien posicionado, no pasó demasiado tiempo hasta que varios famosos, seducidos por sus bondades, decidieron invertir en la industria. Algunos se conforman con comprar una partida especial, a la que personalizan con etiqueta propia, como el Santo Pecado, de Ricardo Arjona (hacer vinos para famosos, como su merchandising, es una tendencia rentable y en ascenso). Pero más comprometidos -de hecho prefieren diferenciarse de la moda- otros se involucraron en la historia y el proceso, compraron tierras, implantaron viñedos y sacaron al mercado vinos de alta gama de su propia cosecha. Y si hay un dato por lo menos curioso, es que en todos estos casos eligieron suelo mendocino (ver aparte). En este grupo figuran el ganador del Oscar Gustavo Santaolalla y también el rey vernáculo del chimento Jorge Rial. Tras una inversión de 250 mil dólares, mañana miércoles el conductor de Intrusos presentará Rocío Moreno, su primera línea cuyo nombre rinde honores a sus dos hijas.

Gran Corte 2009 (Malbec y Cabernet Franc) y Reserva Malbec 2009 fueron elaborados por la bodega Cinco Lunas, que tiene en sociedad con Diego Banfi (de la revista Cuisine & Vins) en Tupungato; y contó con el apoyo del laboratorio del prestigioso Michel Rolland, el winemaker francés que asesora a productores de todo el mundo.

Amante y conocedor del tema, el mismo Jorge -que ayer dio a conocer en las redes sociales el 0800 para ventas- contó que tiene una cava acondicionada en el sótano, con unas 1.200 botellas de todo el mundo.

"Mi obsesión me llevó a etiquetarlas con su origen, añada y mejor momento para tomarlas. Suelo bajar dos veces por semana a acomodar o simplemente a mirarlos’, dice el Intruso, que frecuentemente, vía Twitter, comenta lo que descorchará ese día.

El productor y músico, por su parte, presentó el año pasado sus vinos Don Juan Nahuel Reserva, Don Juan Nahuel (nombre de su hijo) y Celador, productos de la bodega Cielo y Tierra. Así se llama la empresa que Santaolalla inició en 2005 junto al músico mendocino "Tilín" Orozco, con quien compró una finca de Malbec y Cabernet en Lunlunta, Luján de Cuyo. Fue justamente el título del disco de Orozco-Barrientos, Celador de sueños, el que inspiró el nombre de uno de los tintos, a los que ahora se sumarán los blancos, precisamente Torrontés.

Otro que compró en Mendoza, aunque desde el extranjero, es Chayanne. Según trascendió, Elmer Figueroa Reyes -su nombre real- adquirió unas 30 hectáreas de El Cepillo, en el Valle de Uco. Y como no podía ser de otro modo (¿o sí?) implantó Malbec para elaborar vinos de alto nivel para exportación; si bien todavía no hay novedades al respecto.

Menos mediático, aunque no menos famoso (ni excéntrico), el artista plástico Helmut Ditsch -uno de los más cotizados- hace tiempo que invierte en vinos de alta gama, desde su finca Las Colonias, en San Martín. Pero este año fue noticia al presentar El justicialista, un blend de alta gama pero de precio accesible que -según dijo- "viene a dignificar la mesa nacional y popular".

¿Y Tinelli? ¿Madonna? ¿Bono? ¿Serrat? Bueno, en realidad el Nano elabora sus vinos en España (en su bodega Mas Perinet), que aquí distribuye la firma Zuccardi. Y Tinelli, según precisó el diario Los Andes, visitó una finca en Agrelo donde le habrían ofrecido un paquete completo: terreno, viñedos, casa, cuidado de las uvas y elaboración del vino. Pero… como el resto, dio muestras de interés, aunque hasta donde se sabe, sólo hay buenas intenciones. (Fuentes: Los Andes, Punto a Punto, El conocedor, Areadelvino.com, Infobae)