A la luz de la luna y entre los cerros que bordean el anfiteatro Buenaventura Luna, el Chaqueño Palavecino cantó ante 12 mil almas en un espectáculo brillante que se extendió hasta las primeras horas de ayer, en el marco de la Fiesta de la Tradición de Jáchal. Fiel a un estilo propio, el popular cantante de Rancho Ñato tuvo un poco más de dos horas de actuación y presentó un cancionero en el que hizo tributo a San Juan.
Todo comenzó puntualmente a las 00, con el ingreso de los jinetes de agrupaciones gauchas rodeando el pie del escenario. Al grito de "¡Buenas noches Jáchal!", Palavecino abrió el recital con zambas y chacareras. Para sorpresa de todos, el intérprete rompió el protocolo y los invitó a subirse al tablado, montados a caballo. "¡Qué lindo es encontrarse con gente criolla! Pero queremos hacerles una ofrenda con violines a los señores. En el Chaco Salteño, cuando el violinero le sale del alma le regala música a las vírgenes, al gaucho y al que uno quiere. Con esta marcha le hacemos el homenaje a la tradición", le dijo a los gauchos.
Por su parte, las paisanas de la tradición, Jimena Fernández, Natalia Domínguez y Cintia Mallea se sumaron al show para bailar los clásicos: "La deuda", "Juan de la Calle" y "Piel Chaqueña" y hacer pareja con los gauchos al son de las chacareras.
En medio del recital, el cantor pidió pausa para un aro: "Dicen que a todas las suegras hay que tirarlas al mar, lo malo que ahora la mía, está aprendiendo a nadar", replicó uno de los músicos de la banda.
Uno de los momentos más sentidos fue cuando el astro interpretó "Rumbeando para Jáchal", "Zamba de las tolderías" y "Vallecito de Huaco" teniendo la compañía de figuras locales como Mario Echegaray, Inti Huama y Pascual Recabarren como recitador.
Cárismatico y gran animador, el hombre no se guardó nada, manteniendo una química especial con la gente y sus artistas. Una ovación lo despidió cuando el Chaqueño puso punto final al emotivo encuentro que quedará grabado en el corazón de los jachalleros.

