En 2019 la revista Time la nombró una de las 100 personas más influyentes del mundo. No fue porque sí. Glenn Close es mucho más que una actriz respetada y multipremiada. Dueña de una personalidad firme, su camino siempre ha ido en concordancia con sus convicciones. Y entre ellas, una que ahora es muy visible: el derecho de las mujeres a tener las mismas oportunidades laborales. Hoy, la artista que pasa sin sobresaltos de un rol como el de Atracción fatal al de Cruella de Vil y que se sumó a Tehran (la serie de Apple sobre los conflictos de Oriente Medio) se congracia de que las mujeres tengan más espacio en cine y TV, ya sea para contar sus historias como también en cuanto a protagónicos y dirección; e incluso hasta en la prolongación de sus carreras. "En mi caso yo tengo 75 años y aún sigo trabajando’, se complace Glenn, que no tuvo reparos para aprender diálogos en persa (o farsí) y las costumbres del pueblo iraní para Theran. "He tenido que luchar mucho, pero cuando produje a principios de los 90 sólo dije: No me voy a rendir", confió a medios internacionales.
Looks
Glenn no sólo es considerada una de las mejores actrices de su generación, sino también una de las más elegantes. Siempre impecable, su estilo clásico fue musa para varios diseñadores y seguidoras.

