Muy interesado se mostró el jurado en la imagen que Pamela Anderson y su coach se llevarán de los argentinos. Sea cual fuere, lo cierto es que la que ellos dejan (al menos hasta ahora) no es "pum para arriba". La del jueves fue la última y la peor gala de Pam y Damian en su paso sin pena ni gloria por ShowMatch. Y una lágrima para el Club Unión de Villa Krause, cuyas esperanzas están puestas ahora en Paula Cháves. Según confirmó Ideas del Sur, para el próximo ritmo -reggaetón- la modelo tomará el lugar de la ex Baywatch, que no supo mostrar más que una cara bonita (y un cuerpo de lujo a sus 43, eso sí). Puro meneo de melena, cuchicheos con su partenaire y pose glam, la gélida diva -a quien le quedaría una salida más al aire la próxima semana, en el día de la sentencia- no deslumbró con su personalidad, ni con su baile -lo del axe fue casi bochornoso, entre los inapropiados tacos y los trucos accidentados- ni mucho menos con el compromiso con su sueño. Bueno, ya lo había manifestado ella misma la gala anterior, cuando dijo que estaba ahí por el salario, como le recordó Moria, que el jueves la desafió preguntándole cuál era el sueño por el que bailaba. Requisitoria que la dupla no supo contestar, y que terminó salvando Tinelli, con su ya hecho carne "Unión de Villa Kraus".