Fue una emotiva oda anti age y de experimentada piel escénica -entre lolas y bizcochuelos-. Es que la comedia dramática que se presentó el domingo en el teatro Sarmiento y que está conformada por un septeto de mujeres en escena -Baret, Valenzuela, Pons, González y Fugazot entre otras-, resultó una doméstica e ingeniosa manera de revalorizar el paso de los años -y enganchar al público con el destape de sus protagonistas (sobre todo con el desnudo total de Norma)-
La trama se concentra en un grupo de amas de casa del Norte de Inglaterra, diferenciadas en personalidad, partícipes de una asociación de mujeres barriales y mancomunadas en fines solidarios (quieren recaudar fondos para ayudar a un hospital de la zona). Así y previo whisky y divertido despoje de pudor, se desvestirán para un calendario (inevitable eje central) y reafirmarán que "la última etapa es la más gloriosa". Premisa que, con abusos sentimentaloides, subraya un claro mensaje de conciencia contra el cáncer y fagocita camaradería.
Sostenida en parlamentos graciosos (con sólidos bocadillos de Fugazot), estampa de revolucionarias (sucumben con valentía la pacatería social y religiosa), canciones de corte esperanzador (blues pegadizos y letras liberadoras) y actuaciones de acero -en los casos de Baret, Pons y Fugazot-, la obra emanó equilibrio y logró contener sus pérdidas -sobreactuaciones y deficiente escenografía-.

