Mexico, 7 de abril.- La presencia de Ricky Martin en México desató la locura de sus fans que desafiaron las inclemencias del tiempo y el hambre al formar largas colas desde la madrugada por un autógrafo.
El cantante mostró su lado más humano al bajar del escenario para saludar y darle un beso a una niña llamada Bjork, quien tenía todo su cuerpo marcado por las quemaduras de algún incendio.
Las fanáticas de Ricky Martin aguardaron desde la madrugada para ver a su ídolo.
Otro gran sector que estuvo presente para brindarle todo su apoyo al cantante boricuafue la comunidad homosexual, que entre gritos de histeria y amor expresó frases de halago para el cantautor.
El llamado para las fanáticas rebasó las expectativas al congregarse más de dos mil personas en la Plaza Cuicuilco del Distrito Federal, cuando sólo había lugar 600.
"Estoy muy contento y agradecido con este amor que me da el público, pero ahora debo volver a Miami para seguir con la gira de este disco. Aunque a mitad de año retornaré a México para los conciertos que daré en Monterrey, Guadalajara y el Distrito Federal", dijo Ricky.
