Hoy, en la fiesta de la Epifanía del Señor se lee el libro del profeta Isaías (60,1-6) donde éste anuncia -muchos siglos antes- que a Jerusalén llegarían los Reyes atraídos por el resplandor del nacimiento del Mesías; también se lee una carta de San Pablo (Efesios 3,2-6) donde el apóstol dice que ahora los paganos participan de una misma herencia; y el evangelio de San Mateo (2,1-12) en donde se narra el episodio de la adoración de los Magos en Belén de Judá: "Hemos venido de Oriente a adorar al Rey de los judíos que acaba de nacer".
