Más que una musa, más que una inspiración divina; Larissa Riquelme fue el pulposo amuleto de carne y hueso que usó Paraguay para llegar hasta los cuartos, porque no pudo vencer la barrera española y quedó eliminado del campeonato. Morena, de sangre nativa, fue bautizada como "la novia del Mundial" por su goleada de curvas; pero su temeraria delantera no pudo avanzar a semifinales.
Modelo, 24 años, actriz de televisión y teatro, vedette en sus ratos libres. Por portación de apellido, según el portal de Elcomercio.pe, ella señaló que podría ser prima lejana del ídolo boquense Román.
El sábado pasado, el bello embrujo guaraní se calzó su ceñidísima camiseta albiroja pensando en el triunfo. Pero sus mágicos "atributos" no pudieron con el endemoniado poder de la Madre Patria.
De todos modos, con sus infartantes curvas a modo de tarjeta de presentación, es una de las dos mujeres de moda del Mundial junto a la españolísima Sara Carbonero -novia del arquero y capitán de la selección de la Madre Patria, Iker Casillas-.
Su nombre incendia los buscadores de Internet. Hay blogs creados exclusivamente para ella y sus adeptos en las en las redes sociales se cuentan por decenas de miles; solamente en Facebook tiene más de 70.000. Además, su explosiva figura explota en las revistas de alto contenido erótico como Maxim y Hombre Extremo.
Lejos de incomodarse por las cámaras, Larissa goza y se muestra con total desenfado. En declaraciones reproducidas por El Mundo, este poderoso talismán paraguayo admitió que quería hacerse famosa con el Mundial, pero nunca imaginó que sería para tanto. No se extrañe si muy prontito muestra sus dotes para el baile en la tele argento…
"Nunca pensé que la foto iba a recorrer todo el mundo", dijo la modelo que dice estar solterita. Sin embargo, la sed de fama es mucha y ya le tira los galgos a dos futbolistas del plantel argentino: "Me gustan Messi y Palermo. Son lindos", elogió. Y…billetera mata galán…
Morocha, pulposa, de labios carnosos; fue descubierta por los flashes del mundo gracias a una imagen que mostraba un celular entre sus lolas durante el encuentro Paraguay-Japón. En fin, con barrabravas como esta, cualquier tribuna alienta a sacarse la camiseta agradecida, al canto de Rohayhú -"te amo" en guaraní- y ¡guay! (Reuters, Que.es. Exitoina).

