Nació en París, se crió en Australia y vive entre Londres y Los Ángeles. Elizabeth Debicki era un nombre poco conocido hasta que Netflix anunció que la actriz de 29 años se pondrá en la piel de la princesa Diana de Gales en las temporadas finales de The Crown. 

Elegante, etérea y altísima (18 centímetros más que la verdadera Lady Di), la bella intérprete parece mimetizarse a la perfección con la figura más emblemática de la realeza británica y por las imágenes que ya se difundieron, la australiana imita sin esfuerzo el glamour de la rebelde noble. 

"El espíritu de la princesa Diana, sus palabras y sus acciones viven en el corazón de muchos. Es un verdadero privilegio y un honor unirme a esta serie magistral", ha publicado recientemente Elizabeth en sus redes para anunciar su participación, con lo que logrará dar más notoriedad a su carrera fílmica donde hasta ahora destacan su reciente participación en Tenet, en Guardianes de la Galaxia 2 y en El gran Gatsby.

Hija de bailarines, Liz había pensado en seguir la tradición familiar, pero se considera "demasiado perezosa". Iba a optar por Derecho, pero su talento para la interpretación actoral la llevó por otro camino. 

Como si realidad y ficción se fusionaran, Elizabeth cultiva el bajo perfil, no usa redes sociales, es extremadamente reservada con su vida personal. Bella y discreta, como la princesa en la que se convertirá.