San Juan, 7 de septiembre.- Victoria Furnari, la sanjuanina que triunfa en las pasarelas del mundo y que supo hacer producciones para Playboy, Coca Cola, Avon, L’Oréal, Axe y Calvin Klein, reveló sus secretos de belleza en un medio nacional. La joven es comparada con Angelina Jolie por su gran parecido.

"Para mí el desayuno es la comida más importante y la que mas disfruto del día. Tiene que tener frutas, sean en jugo o cortadas, las acompaño con una taza de granola natural y leche de almendras", explicó a Infobae.

Además se mantiene en movimiento durante el día y va al gimnasio dos o tres veces por semana. Hace rutinas de cardio, ejercicios de pesa, clases de hot yoga y boxeo. Pero lo que más disfruta es correr por Central Park, "no menos de treinta minutos", agrega, "Recomiendo sobre todo por salud, hacer un poco de actividad física. Si no te divierte el gimnasio, podes hacer danza, yoga , una infinidad de actividades que también benefician mucho el autoestima".

Comer bien, lucir bien

Su alimentación varía dependiendo su día. Toma jugos detox verdes –con espinacas, kiwis, manzana verde y naranja– entre comidas o después de entrenar. Para mayor rendimiento físico y potencia, algunas veces incluye banana en sus jugos.

"Me gusta comer sano, disfruto de las frutas y verduras", continúa, "Creo que, cuando las tenés tan incorporadas en tu vida, no es tan difícil mantener ese estilo de alimentación. Tampoco me privo de nada. Mi mejor secreto es variar, comer de todo un poquito y al horario adecuado. Y si me toca un día de mucho trabajo, trato de llevarme alguna colación en la cartera". Sus recomendadas: fruta, barra de cereal o frutos secos.

Así y todo, reconoce una debilidad: el chocolate (y quién no la tiene, ¿no? Se permite el lujo una vez cada tanto, como un "premio", convencida de que no hay que reprimirse ni sufrir por no comer algo que no te gusta.

Victoria cuenta además que toma mucha agua para eliminar las toxinas del cuerpo y trata de reducir los condimentos, sobretodo la sal, los conservantes, y azúcares.

"La verdad, cuando estoy en otros países, no siento las ganas de comer harinas, por suerte", concluye, "Quizás cuando visito a mi familia en Argentina me tienta mas".