Este viernes 13 de agosto a las 21.30, la séptima función de la temporada Bicentenario de Mozarteum propone refinada agudeza emocional. Es que recalará al Auditorio Juan Victoria el joven violinista Xavier Inchausti (19), uno de los mejores intérpretes de Paganini y reciente finalista del Primer Concurso Internacional de Violín de Buenos Aires.
El músico nacido en Bahía Blanca, se presentará junto a la Orquesta Sinfónica de la UNSJ y ofrecerá un programa especial bajo la conducción del maestro Mario Benzecry (director invitado) que incluye los conciertos para violín y orquesta del eximio Genovés y del gran Tchaikovsky.
Inchausti comenzó a estudiar piano a los ocho años, pero un año después se decidió definitivamente por el violín, instrumento que siempre le gustó y al que llama "instrumento del alma". El cambio fue acertado. El joven músico se convirtió en uno de los más distinguidos intérpretes a escala mundial del compositor italiano Niccoló Paganini, (de quien se dice que ha creado las páginas más originales y dificultosas que se han escrito para el violín) y también en uno de los niños mimados de la crítica especializada.
"Después de escucharlo, no cabe ninguna duda que posee alma de artista, y que ella felizmente acompaña la necesaria dosis de osadía que todo joven talentoso debe poseer para afrontar pruebas de fuego como ésta destinadas a un gran artista o para quien está con certeza en vías de serlo", dijo de él, el crítico Héctor Coda, del diario La Nación, luego de escuchar a Inchausti interpretar la versión completa de los 24 Caprichos de Paganini.
El bahiense porteño asegura que su amor por la música se germinó en la familia. Su papá es solista principal de corno en la Orquesta de Bahía Blanca (lo acompaña y asiste en toda sus actividades) y despertó su entrega ejecutiva (también su metodología disciplinada).
Su primer maestro de violín fue el armenio Sergo Lazarev, quien le transmitió una gran escuela de violín (la de la ex Unión Soviética), prosiguió con Fernando Hasaj (Camareta Bariloche) y reforzó su formación con el Maestro Rafael Gíntoli. Su espalda académica y sus ganas de crecer lo trasladaron como solista a casi todas las orquestas Sinfónicas del país y junto a los directores más distinguidos: José María Ulla, Gustavo Plis Sterenberg, David Haendel, Carlos Vieu, Eugene Sirotkine, Pablo Boggiano, Carlos Calleja, Gustavo Guersman, Reynaldo Zemba, Luis Bozani, Armando Sánchez Málaga, entre otros.
Entre sus logros más relevantes, se destaca su terna "Revelación música clásica" de los "Premios Clarín 2004", la Beca "Jeanette Arata de Erize 2004" del Mozarteum Argentino y también becas de la Fundación Antorchas, Fondo Nacional de las Artes e Instituto Cultural de la Provincia de Buenos Aires, entre otras. También su inclusión como alumno activo del Mozarteum de Salzburgo y su ingreso a la Universidad de Viena en la cátedra del profesor Michael Frieschenschlager. Así, logró actuar en Viena como solista junto a la Musikverein Pressbaum Orchester con el concierto en Mi menor de Mendelssohn y fue el solista invitado de la Filarmónica de Sarajevo con el concierto de Tchaikovsky en la apertura del Festival internacional de Bosnia (obteniendo excelentes críticas en ambas presentaciones).
A nivel nacional, abrió las temporadas 2006 de las orquestas sinfónicas de Bahía Blanca, Paraná y Santa Fe con el concierto de Tchaicovsky y el pasado 20 de julio obtuvo el cuarto lugar del Primer Concurso Internacional de Violín Buenos Aires 2010 organizado por la Fundación YPF y la Comunidad Amijaiar y realizado en el Teatro Colón. El jurado fue presidido por el prestigioso Shlomo Mintz e integrado por artistas de renombre internacional, como los Maestros Eduard Grach (Rusia), Itzhak Rashkovsky (Israel/Inglaterra), David Cerone (Estados Unidos de América), Kimiko Nakazawa (Japón), Vera Tsu (China), Rafael Gintoli (Argentina), Pedro Ignacio Calderón (Argentina) y Enrique Barrios (México).

