Finísimos hilos de plata completan cada pieza con una complejidad que varía según el tamaño y la forma. "Hace falta mucha paciencia" dice Rosa Castillo, una de las artesanas que expone en la XXI Feria Internacional de las Artesanías que se desarrolla en el Estadio Abierto del Parque de Mayo. Ella aprendió el oficio de su marido, René Contreras, un destacado orfebre jujeño, fallecido en diciembre de 2013, junto a quien por más de 30 años, estuvieron al frente del taller que fue el sustento familiar. A René le enseñó a hacer filigranas su tío cuando tenía 12 años. "Es una técnica que se transmite de padres a hijos" cuenta con orgullo esta mujer de rostro amable, que llegó a San Juan acompañada por su nieto. Porque Rosa no se pierde ninguna edición de la feria sanjuanina. " Vengo desde la primera, que creo que se hizo en el Auditorio Juan Victoria", recuerda la artesana que asegura que el público de la provincia la trata muy bien. "Por eso vuelvo. Yo sé que en mayo estoy en San Juan", dice entusiasmada, mientras responde las preguntas sobre sus piezas que le hacen los visitantes.
Un cartel en el stand exhibe hermosas coronas con una flor en el centro, la clave de su éxito. Es que los Contrera hace tiempo tienen la singular tarea de confeccionar cada año la corona para la Reina Nacional del Estudiante saliente; una réplica de la que usa durante su mandato la soberana de la popular fiesta de Jujuy (también realizada por ellos) y que cada chica que deja su puesto se lleva a casa por gentileza del Gobierno jujeño.
Con esa fama a cuestas, Rosa recorre las ferias del país, cosechando premios como en la de Cosquín donde los trabajos del matrimonio obtuvieron primeros premios varios años consecutivos. "Es muy apreciada" dice sobre la técnica antiquísima, que sigue haciéndose de manera artesanal, lo que no impide que hayan podido incorporar la tecnología para acortar pasos, por ejemplo en la preparación de la plata, porque en lugar de hacer los hilos de manera tradicional, que lleva varios días, encargan en una fábrica el trabajo, en el grosor que necesitan.
Medallas, dijes, anillos, adornos, miniaturas de capillas o muebles, son parte del mundo hecho de finos hilos de plata 900, que Rosa compartía con su esposo y ahora es su legado.

